Bienvenidos, camaradas de la palabra.
Aquí, donde en la cadencia de los versos yace el grito de la protesta; cada poema, un acto de rebeldía que teje esperanzas en el telar de las palabras, no buscamos la refinada poesía de salones iluminados, sino el rugido, crudo, de las almas que arden en anhelo por el cambio.
Este rincón es para vosotros, los inquietos, los inconformes, los que veis en cada frase un puño levantado y en cada silencio, un grito de batalla. Aquí no importa si tus palabras caen como pétalos, suaves, o como pesados mazos; lo que vale es la verdad que escupen, las vísceras de la pasión que las impulsa.
Lanzad, pues, vuestras voces al viento de este sitio, sea en verso o prosa desenfrenada, que si aquí no se juzga el estilo, mas ya se juzga así el espíritu. Que este espacio sea nuestro campo de batalla, donde las ideas chocan, se entrelazan y emergen más fuertes, forjadas en el fuego del diálogo y la disidencia.
Así que, escribid, maldita sea, escribid como si cada palabra fuese vuestra última, como si en cada línea se jugase el destino del mundo: de un mundo que lucha por no ser olvidado.
Este:un lugar para aquellos que sueñan despiertos, para los que la vida es una constante lucha por la libertad.
Bienvenidos a una trinchera de las letras, donde cada obra es un acto de rebelión.